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Preveres, Frares i Monges, fills de Carcaixent (XX). Segle XIX

Por: Antonio Sabater Mira | Publicado: 11/04/2013 22:47 |
 

PREVERES, FRARES I MONGES,

FILLS DE CARCAIXENT (XX)

SEGLE XIX

 

Bernat DARÀS i MAHIQUES

Arxiver de l’Arxiu Històric de la Parròquia de l’Assumpció


 

Serf de Déu Eladi España i Navarro, prevere 

Va nàixer a Carcaixent a l’hort del Corder (partida de Vilella), el 18 de febrer de 1894, fill de Vicente España i Escrivà, natural d’Alzira, i la carcaixentina Apolonia Navarro i Caballero. Va rebre les aigües baptismals el dia 24 de febrer de 1894, sent confirmat el mateix dia per l’arquebisbe Ciriac Sancha i Hervàs. Fou nomenat secretari del turno de Sant Francesc de l’Adoració Nocturna (1911-12); vicepresident i president del partit Carlista (1911-12). En octubre de 1912 inicià els estudis eclesiàstics al Seminari Conciliar de València. El 18 de maig de 1916 fou elegit col·legial amb beca del Reial Seminari de Corpus Christi (El Patriarca). El 2 d’octubre de 1916 va ser tonsurat a la capella del beat Joan de Ribera pel bisbe de Mallorca Rigobert Doménech i Valls. El 6 de gener de 1921 fou ordenat dels dos primers ordens menors a la capella del Palau Arquebisbal pel cardenal-arquebisbe Enric Reig i Casanova i el dia 9 les següents dos ordes menors; en 1922 fou ordenat subdiaca a la catedral de València; en 23 de desembre de 1923 fou ordenat diaca a Sogorb pel bisbe Lluís Amigó. Ordenat de prevere pel cardenal-arquebisbe Reig i Casanova a l’església del Salvador de València, el 17 de març de 1923, celebrà la primera misa a Carcaixent a la capella de la Mare de Déu, l’1 d’abril de 1923. Fou vicari de la parròquia de Jesús Pobre de Dénia (1923), Relleu (1923) i Sant Joan Baptista d’Alzira (1925). El 13 d’octubre de 1927 fou elegit Col·legial perpetuo del Col·legi del Patriarca a Valencia.

 



Segons Artur Llin:

        “El 27 de septiembre de 1912 ingresó en el Seminario Conciliar de Valencia. En 1916, junto con el sacerdote Vicente Garrido Pastor, fundador de las Obreras de la Cruz, obtuvo una colegiatura en el Real Colegio-Seminario de Corpus Christi (El Patriarca) de Valencia.

El Colegio configuró decisivamente su personalidad espiritual y humana. El culto eucarístico, con la solemnidad de su liturgia desarrollada con el ceremonial inspirado en los criterios renovadores del concilio de Trento, fue modelando la preparación al sacerdocio de Eladio España.

Recibió el presbiterado el 17 de marzo de 1923 de manos del arzobispo de Valencia, cardenal Enrique Reig y Casanova.

Inició, en abril de 1923, su ministerio sacerdotal en Jesús Pobre, caserío en el término de Denia, para pasar después como coadjutor de Relleu.

En febrero de 1925 fue nombrado vicario de la Alquerieta de Alzira. La proximidad con Carcaixent le permitió poder atender a su padre que estaba enfermo, hasta que falleció un año después.

En 1927 fue nombrado colegial perpetuo del colegio de Corpus Christi.

Desde los años de seminarista Eladio España sufría fuertes dolores de cabeza que le impedían dedicarse al estudio. Esta cruz, que tuvo que asumir durante toda su vida, le permitió que se pudiera dedicar preferentemente al ministerio de la reconciliación y dirección de almas.

Los jóvenes comenzaron a afluir por su confesionario o por su propia habitación para recibir consejo.

Todos los días dedicaba muchas horas al confesionario. Tenía una especial gracia para atender a los jóvenes a los que confesó a miles, y a muchos los orientó y guió vocacionalmente a través de la dirección espiritual.

En los comienzos del establecimiento del Opus Dei colaboró con el beato José María Escrivá de Balaguer, encauzando a muchos jóvenes para que ingresaran en esta Obra.

Eladio España fue, a través del confesionario y de la dirección espiritual, testigo excepcional de la misericordia divina y de la capacidad de Dios para transformar las almas. Transmitía aquello que poseía, la vivencia de Dios que impulsaba a los jóvenes a orientarse por el sacerdocio, la vida religiosa o el matrimonio.

Colaboró eficazmente en que se hiciese realidad la canonización de San Juan de Ribera, que tuvo lugar el 12 de junio de 1960.

En el huerto que poseía en la Barraca de Aguas Vivas (Alzira)[1] construyó una casa de ejercicios espirituales que confió a las Obreras de la Cruz.

Allí se retiró los últimos años de su vida con la salud quebrantada. En la mañana del 7 de enero de 1972, plácidamente descansó en el Señor.

Recientemente se ha iniciado el proceso de su beatificación y canonización”[2].

 

DOCUMENT I

“En la Iglesia parroquial de la villa de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día veinticuatro de febrero de mil ochocientos noventa y cuatro: el infrascrito Coadjutor de la misma bauticé solemnemente á un niño que nació el día diez y ocho del actual á las seis y media de la tarde hijo legítimo de Vicente España Escrivá, natural de Alcira y Apolonia Navarro Caballero natural de ésta, casados y vecinos en ésta. Abuelos paternos: Bernardo España Caballero y Josefa Escrivá Vendrell, naturales y difuntos en Alcira. Abuelos maternos, Pascual Navarro Salom y Vicenta Caballero Ferrando, naturales y vecinos de ésta. Se le puso por nombre Eladio. Fueron sus padrinos: Francisco Miró Perepérez, soltero vecino de Alcira y Salvadora Navarro Caballero, soltera, vecina de ésta á quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraidas, especialmente la de enseñar al bautizado la doctrina cristiana. De que certifico.- Pascual Lloret Bargues, presbítero, coadjutor”.

[Nota al marge:] “Se ordenó de subdiácono el 10 de junio de 1922 en Valencia. Cantó misa el día 22 de marzo de 1923.- José Garrigues, archivero”[3].

 

DOCUMENT II

“ESPAÑA NAVARRO, Eladio

Rector del colegio de Corpus Christi de Valencia. Siervo de Dios (Carcagente, 18 febrero 1894 - La Barraca de Aguas Vivas, 7 enero 1972).

Hijo de unos modestos agricultores, nació en un huerto lindante con el término municipal de Alcira, llamado Hort del Corder, y fue registrado con los nombres de Francisco Eladio. Fue bautizado en la parroquia de la Asunción, de Carcagente, el 24 de febrero de 1894 y el mismo día recibió la confirmación de manos del arzobispo de Valencia, el beato Ciriaco María Sancha y Hervás. Fue el octavo de nueve hijos y, debido a los tiempos difíciles del final de la tercera guerra carlista, su familia pasó por situaciones muy difíciles, hasta el punto de tener que vender algunas propiedades. Los sanos principios religiosos que vivió en su ambiente familiar le sirvieron para su posterior austeridad de vida y poder afirmar en su testamento que no había heredado bienes materiales. Su infancia transcurrió en Carcagente, donde trabajó como aprendiz en un modesto taller de llanterner (hojalatero). Solía jugar con su hermano Pepe. Ambos eran de carácter vivo y genio pronto. A Eladio, algo más reposado y serio, le gustaba levantar casitas de barro, que Pepe, al menor descuido, trataba de destrozar, y su hermano las protegía. Esta afición se convertiría en habilidad para trazar planos por sí mismo e intervenir en construcciones de edificios opinando con acierto. También le había de quedar otra vivencia de aquellos años, una inclinación a trabajar la tierra y plantar árboles. Ya desde entonces comenzó a manifestar su amor a Dios, a la Iglesia y a la naturaleza, y también al silencio, buena disposición para su faceta de contemplativo. Siendo pequeño visitó su casa el sacerdote José Navarro Darás, tío suyo. Preguntó a Pepe qué quería ser de mayor, y éste respondió que militar. Repitió la misma pregunta a Eladio, que contaba, a la sazón, unos nueve años, y, sin pestañear, dijo que sacerdote. Cuando su tío, al cabo de muchos años, regresó a Valencia y fue nombrado deán de la Catedral, Eladio ya no era un niño. Sin duda, había madurado su proyecto. Se veía a sí mismo algo mayor para tan larga carrera, mas no se detuvo y en forma escueta y concisa, según su carácter, comunicó a su madre que quería ser sacerdote. El 27 de septiembre de 1912 ingresó en el seminario conciliar central de Valencia. Las brillantes calificaciones que iba logrando harían concebir grandes esperanzas a su tío. Cursando filosofía, el 18 de mayo de 1916 ganó, por oposición, una beca en el Real Colegio-Seminario de Corpus Christi. Alumno muy aplicado, obtuvo en el curso de 1919-20 una mención honorífica en perfección de estilo y oratoria sagrada, un premio en lengua hebrea y otro en griego bíblico. Su vida de colegial del Corpus Christi había de configurar vigorosamente su talante sacerdotal y apostólico. La formación de su personalidad estuvo marcada por la profunda espiritualidad que emanan las Constituciones tanto del colegio-seminario como de la capilla, escritas por San Juan de Ribera. Enfermó de fuertes dolores de cabeza y su tío, el deán, lo llevó a la consulta de un célebre médico en Barcelona, el cual le indicó que guardase moderación en sus estudios. Recibió el subdiaconado el 10 de junio de 1922 y el presbiterado el 17 de marzo de 1923 de manos del cardenal Enrique Reig Casanova, arzobispo de Valencia y electo de Toledo. Cinco días más tarde celebró su primera misa. Su primer destino fue la iglesia de Jesús Pobre, un caserío en el término de Denia. Fue el 23 de marzo de 1923, siendo nombrado un mes más tarde, el 30 de abril, coadjutor de Relleu. El 1 de enero de 1925 recibió el nombramiento de coadjutor de San Juan de Alcira (La Alquerieta). Es muy probable que en esta aproximación a su ciudad natal interviniera el deseo de atender a su padre, cuya salud era bastante delicada, pues se quedó privado durante un año hasta su fallecimiento. Su madre continuó viviendo con él. Fue notable el apostolado que realizó entre las jóvenes con charlas y catequesis, ayudado por dos hermanas suyas, una de las cuales quería ser religiosa y entró después en las dominicas. Ya desde entonces se caracterizó por su disponibilidad para oír confesiones porque muchos jóvenes asistían a misa. En 1927 cambió radicalmente su vida pues fue elegido para cubrir una plaza de colegial perpetuo en el colegio del Patriarca. Desde ese momento, dos hechos incontestables configuraron su vida sacerdotal: su amor a la Eucaristía y su dedicación completa a la confesión y dirección espiritual. A esta tarea se entregó totalmente para que los hombres amasen más a Dios y realizasen en su vida la voluntad divina, compromiso que grababa en su dirigidos con su ejemplo de fidelidad al Señor, como cristiano y como sacerdote. Las vocaciones a la vida consagrada y al matrimonio como escuela de cristianismo fueron los dos polos de su apostolado, alimentado en la Eucaristía, acrisolado en la oración y realizados a través del sacramento de la Reconciliación, que, además de administrarlo, lo recibía con frecuencia. Tan entregado estuvo en cuerpo y alma a esta misión, que no se le conocían ni diversiones, ni pasatiempos, ni horas de descanso o de ocio. Todo su tiempo estuvo siempre a disposición de todos los que se le acercaban. Pronto corrió la voz entre los universitarios y otros muchos jóvenes ansiosos de hallar la paz interior, que había un sacerdote en dicho Colegio, situado en la calle de la Nave, frente a la Universidad Literaria, que les entendía espiritualmente. Se le podía encontrar en el primer confesionario de la capilla, entrando a mano derecha, o en su habitación, al terminar los oficios sagrados. Su apostolado se dirigía principalmente a los jóvenes universitarios y también a los adultos, porque pensaba que formando hombres fuertes de espíritu, su labor se multiplicaría cuando éstos fueran cabezas de familia. Dedicaba prácticamente todo el día a esta tarea. Algunas personas contaban que salían impresionados, porque –según ellos mismos decían– «les había leído el alma», les había comprendido perfectamente y había sido un padre misericordioso y caritativo. Cada una de las confesiones venía a ser tan fructífera como el más acabado y elocuente sermón, pues iba enderezada al arrepentimiento consciente y a la promesa firme de enmienda. Nunca tenía prisa en oír a cada uno. Todos soportaban con paciencia largas horas de espera haciendo cola en la antesala de su habitación. Se distinguió por ser paciente, sencillo, trabajador y capaz de adivinar cuales eran las mayores dificultades que tenía cada persona. Cuando percibió que confesaba mucho en su habitación empezó a contar las confesiones y estimó cerca del final de su vida que había sobrepasado las 600.000, bien en su confesonario o en su despacho. En el mundo universitario de su época eran muy pocos los estudiantes que no le conocían y muchos eran asiduos de su confesonario, donde con frases cortas de extraordinaria profundidad y con la elocuencia de sus silencios, proporcionaba un adecuado ambiente para la reflexión. Los resultados de su ministerio sacerdotal fueron muy abundantes, pues supo encaminar a sus dirigidos bien al matrimonio, a institutos seculares (como era entonces el naciente Opus Dei, de cuyo fundador, San Josemaría Escrivá de Balaguer era muy amigo), o al sacerdocio. De ahí las emocionadas palabras que el siervo de Dios José García Lahiguera, arzobispo de Valencia, pronunció en su misa de cuerpo presente: Manda Señor, unos pocos sacerdotes como Don Eladio y tendremos resuelto el problema de las vocaciones sacerdotales. Sus métodos de apostolado eran naturales y directos. A varios sacerdotes he oído contar como les preguntó de forma muy sencilla: ¿No has pensado que podrías ser sacerdote? Incluso varios obispos, en diferentes homilías, han narrado que así surgió la semilla del don de su vocación religiosa. Aconsejaba a sus dirigidos espirituales que leyesen y meditasen cada día un capítulo de la Imitación de Cristo, de Kempis; que frecuentemente dijesen: «Aquí me tienes Dios mío, haz de mí lo que quieras; vuélveme y revuélveme a la redonda. Sólo estoy aquí para cumplir tu Santa Voluntad. Bendita y alabada sea tu Santísima Voluntad». Lo fundamental en él fue su unión con Dios y el amor a su Madre, María Santísima. Por eso lo prioritario era su vida de oración. En resumen, vivía totalmente desprendido de sí mismo, preocupado sólo en amar al Señor y, consecuencia de ese amor, era su entrega a los hombres en la confesión y dirección espiritual. Cuando alguien le preguntaba por la causa de sus éxitos en el apostolado respondía muy escuetamente: «Amar mucho a Dios, y por amor a Dios entregarse al servicio de las almas que deben estar limpias para Dios». Por eso sus penitencias en la confesión eran siempre muy suaves y sus consejos giraban alrededor del amor. En 1933 peregrinó a Roma para lucrar las indulgencias del Jubileo extraordinario del XIX Centenario de la Redención. El 10 de julio de 1936, pocos días antes de estallar la Guerra Civil marchó con un grupo de sacerdotes –entre los cuales estaban Guillermo Hijarrubia, Antonio Rodilla y José Granell–, y universitarios hacia Mallorca con el deseo de practicar los santos ejercicios espirituales. Allí le sorprendió el comienzo de la persecución religiosa en la España republicana. El punto de destino era el santuario del Lluch. Sufrió mucho para alimentar y sostener a los jóvenes que había llevado bajo su responsabilidad. Pidió préstamos a personas conocidas y pasó estrecheces por falta de ropa sin tener más que una sotana. También sufrió por la muerte en guerra de dos jóvenes que había llevado consigo. Antes de terminar el conflicto pudo reintegrarse a la zona norte de la archidiócesis de Valencia, en la comarca del Mijares, provincia de Castellón, que estaba controlada por el Ejército Nacional, y en ella pudo desarrollar con toda normalidad el ministerio sacerdotal. Allí redactó un informe, fechado el 12 de enero de 1939, sobre el estado en que encontró la parroquia de Argelita (Castellón), duramente afectada por la persecución religiosa y la guerra. En abril de 1939 pudo incorporarse de nuevo al colegio del Patriarca, siendo de momento el único responsable de la institución, ya que habían sido asesinados por los milicianos republicanos diez personas vinculadas a la misma, comenzando por el rector, Félix Senent, y con él los otros dos colegiales perpetuos, José Boils Jornet y Juan Bautista Sentandreu Benavent; cinco capellanes de la iglesia: Juan de Dios Sala Briva, José López Climent, Manuel Arizo Olmos, Julián Gasulla Espada, Constantino Martínez Sánchez, el presbítero recién ordenado, Germán Gozalbo Andreu, decano de los colegiales de beca, y el empleado seglar Enrique Nebot Ponce. Tuvo, sin embargo, el consuelo de ver que el histórico edificio había sido salvado del asalto y destrucción, gracias al esfuerzo de los responsables de la Universidad, encabezados por el rector José Puche Álvarez (1895-1979), que impidieron el saqueo e incendio por parte de grupos armados, responsables de lo ocurrido en otros templos próximos al colegio del Patriarca, tales como la Catedral, la real capilla de la Virgen de los Desamparados y varias parroquias del centro histórico de la ciudad, algunas de las cuales han mantenido hasta nuestros días las pruebas evidentes del llamado «martirio de las cosas», que supuso la irreparable desaparición de un ingente patrimonio artístico y cultural. Tuvo que hacer frente él solo a la reapertura del culto en la capilla con pocos sacerdotes y a la reorganización del colegio con el retorno de los colegiales que habían conseguido salvar la vida y con el ingreso de otros nuevos. Algunos meses más tarde ingresaron los nuevos colegiales perpetuos, Salvador Escrivá Roger y Francisco Gabarda Cardona. En 1940 fue elegido rector del Colegio. A este segundo período de su vida pertenecen las relaciones, a veces un tanto conflictivas, con los arzobispos de Valencia. Pero, para entenderlas correctamente, hay que tener en cuenta un hecho fundamental que lo explica todo y es que, por amor a San Juan de Ribera, al Colegio por él fundado y a las Constituciones del mismo, cuyo exacto cumplimiento juró observar fielmente en dos ocasiones –cuando fue elegido colegial de beca y, más tarde, cuando fue elegido colegial perpetuo– luchó para impedir que esta insigne institución perdiera la figura jurídica que el santo Patriarca le había dado en el siglo XVI; figura jurídica que los arzobispos de Valencia intentaron modificar. Esto era, al menos, lo que él pensaba. El arzobispo Melo había comenzado en los años 30 a sugerir algunos cambios, pero no llegó a nada concreto, debido a que tanto Eladio España como algunos antiguos colegiales de prestigio, como era el entonces arzobispo de Zaragoza, Rigoberto Doménech, se movieron activamente para impedir la desaparición del Colegio, llegando incluso a consultar a expertos canonistas de Roma y a la misma Sagrada Congregación de seminarios. Algo parecido volvió a ocurrir durante el pontificado del arzobispo Olaechea, desde su comienzo, pues contó para ello con una cierta colaboración y complacencia de los otros dos superiores de Colegio, los citados Escrivá Roger y Gabarda Cardona, y con algunos antiguos alumnos, como el rector del seminario, Antonio Rodilla Zanón, en primer lugar. Todos estos sacerdotes querían, ciertamente con buen criterio, una profunda renovación del Colegio partiendo de una revisión de las Constituciones del mismo más adecuada a los tiempos. Sin embargo, Eladio España opinaba que no era posible introducir modificación alguna en ellas porque, de este modo, se violaba cuanto el Patriarca Ribera había establecido; y, por ello, se opuso tenazmente a todos los intentos que hizo el arzobispo para conseguirlo. Sin embargo, aceptó por obediencia al mismo arzobispo el ingreso como colegiales perpetuos de tres sacerdotes –Ignacio Valls Pallarés, Vicente Vilar Hueso y Antonio Vilaplana Molina, futuro obispo de Plasencia y de León–, que dicho arzobispo quiso como colegiales perpetuos en mayo de 1963, en una elección que resultó dudosa desde el punto de vista estrictamente constitucional. Pero, cuando el arzobispo, en su calidad de visitador del Colegio, tomó dicha decisión, Eladio España fue el primero en acatarla y en colaborar generosa, leal y desinteresadamente con los nuevos superiores, viendo en la decisión del prelado la voluntad de Dios, sin oponer resistencia ni mostrar desaprobación. 

En realidad, como después se ha visto, todos actuaron con buena fe y rectitud de intención. Unos y otros querían lo mejor para el Colegio, pero cada uno lo entendía a su manera. Se trató de un enfrentamiento entre dos mentalidades, inspiradas en el mismo amor a la Iglesia y al colegio del Patriarca: la de Eladio España, que fiel a la tradición plurisecular de la institución, creía que cualquier innovación constitucional podía ser perjudicial para el futuro de la misma, y el arzobispo, junto con los tres nuevos superiores, que pensaban exactamente lo contrario; es decir, que el Colegio debía adaptarse a las exigencias de los tiempos y, sobre todo, a las orientaciones renovadoras del concilio Vaticano II, que exigía una revisión de las Constituciones, salvando lo fundamental y eliminando lo que después de cuatro siglos había quedado superado y resultaba a todas luces anacrónico. Quienes entonces vivíamos en el Colegio estábamos convencidos de que el arzobispo quería cambiar radicalmente la figura jurídica del mismo tal y como la había concebido San Juan de Ribera. Se decía también que algo semejante pretendía hacer el arzobispo con el Colegio de la Presentación, fundado por Santo Tomás de Villanueva. Pero, como no sabíamos exactamente lo que el arzobispo deseaba, teníamos la impresión de que se pretendía suprimir estas dos gloriosas instituciones eclesiales, que son una gracia que Dios concedió a Valencia y siguen dando frutos después de más de cuatro siglos. Eladio España quiso defender al Colegio, que gozaba de protección pontificia y real y, por consiguiente, el arzobispo, no podía actuar unilateralmente, ya que necesitaba la autorización previa de la Santa Sede. Cuando ésta decidió revisar las Constituciones de San Juan de Ribera y adaptarlas a las exigencias de los tiempos, Eladio España no dudó un momento en acatar lealmente esta decisión. Sin embargo, estos acontecimientos, que ocurrieron durante la primavera de 1963, minaron sensiblemente su salud, que nunca fue buena, y fue perdiendo lentamente facultades.

Tres años antes de los sucesos relatados, el 12 de junio de 1960 pudo asistir en la Basílica Vaticana a la canonización del Patriarca Juan de Ribera, realizada por el beato Juan XXIII, que le proclamó patrono del futuro concilio ecuménico, junto con San Carlos Borromeo y San Gregorio Barbarigo. Artífice de este acontecimiento fue Eladio España personalmente porque la causa de canonización procedía con mucha lentitud debido a diversos factores y circunstancias, hasta que él consiguió reactivarla y aportó los medios económicos personales de que disponía para que pudiera llegar a su feliz conclusión. A este respecto, hay que decir que tuvo auténtica pasión por el fundador de la institución, que había sido beatificado por Pío VI el 18 de septiembre de 1796, y cuya fiesta litúrgica se celebra el 14 de enero. Su cuerpo se venera en la capilla del Patriarca y su genuino rostro, de noble porte, alma austera y llameante, fue captado por pintores famosos del barroco español, entre ellos El Greco, Francisco Ribalta, el Divino Morales, Saranyena y otros. Fray Luis de Granada, que nunca le vio en persona, lo inmortalizó con los rasgos de su pluma, al dedicarle la Vida del Maestro Juan de Ávila, predicador evangélico y hoy patrono del clero secular español.

A San Juan de Ribera dedicó Eladio España la casa de ejercicios que fundó en La Barraca de Aguas Vivas y a ella se retiró en 1970 cuando decidió abandonar definitivamente su amado Colegio, tras haber resistido en él hasta que sus fuerzas se lo permitieron, para mantener la fidelidad al juramento prestado a las Constituciones y a San Juan de Ribera. Vivió con heroísmo esta fidelidad, lo que le ocasionó penas profundas, renuncias y abnegaciones en su etapa final en el Colegio. Así, en mis conversaciones con él muchas veces se traslucía –aunque nunca lo dijo expresamente– la cruz que le supuso sentirse relegado después de los cambios que se produjeron en el Colegio tras la entrada de los nuevos superiores; con todo, nunca tuvo una queja contra ellos, ni dio muestras de descontento, ya que su prudencia y discreción fueron exquisitas. Además, así podía estar más cerca del patronato que fundó para las obras de esta la casa de espiritualidad, que no pudo ver concluidas.

Los sufrimientos físicos y morales del final de su vida fueron las últimas pinceladas con que le santificó el Señor. En mayo de 1971 sufrió una trombosis y en la víspera de Navidad del mismo año recibió la visita de unos misioneros del Sagrado Corazón, a los que estaba muy agradecido por las atenciones que le dispensaron en Mallorca. Se hallaba muy mal, pero al día siguiente se recuperó. El día de los Santos Reyes no pudo celebrar ya el Santo Sacrificio, sin embargo, admitió a confesión a un sacerdote, el párroco de su querida Alquerieta de Alcira. Le confió que le gustaría morir en ese mismo día, como San Juan de Ribera. Por la tarde, comenzaba en el Patriarca la novena del Santo, la superiora de la casa de ejercicios, Hermana Enriqueta Pradas, de las Obreras de la Cruz, entró en su habitación para decirle que iban a rezar la novena. Eladio España murió al día siguiente, 7 de enero de 1972.

Las exequias fueron celebradas en la capilla de la misma casa de ejercicios, con asistencia de fieles y sacerdotes. Surgieron dudas sobre el lugar del enterramiento, pues él había deseado en ocasiones descansar junto a su madre en el cementerio nuevo de Carcagente. Pero se creyó más conveniente que reposara al pie de la capilla que había fundado. Una inscripción latina en mármol blanco, traducida dice: «Aquí yace D. Eladio España Navarro, sacerdote valenciano, el cual, con sapiente paciencia y consejo admirable, brilló preclaramente en el sacramento de la Penitencia, de manera especial oyendo y dirigiendo a los jóvenes. Falleció el 7 de enero del año del Señor 1972, a los setenta y siete años. Rogad por él».

Al día siguiente de su fallecimiento tuvo lugar la misa exequial, presidida por el arzobispo y hoy siervo de Dios, José María García Lahiguera, y concelebrada por el obispo auxiliar, Jesús Pla Gandía, el rector del Real Colegio de Corpus Christi, Vicente Vilar Hueso, y veinte sacerdotes más. Entre los asistentes figuraban, además de los familiares del finado, numerosos sacerdotes, dirigidos del extinto y amistades del mismo. La prensa local se hizo eco de su muerte con fama de santo. Las Provincias: «Quieren la beatificación del sacerdote valenciano D. Eladio España». Levante: «Falleció en 1972: un sacerdote valenciano camino de los altares».

Desde el primer día, su sepultura se convirtió en meta constante de peregrinaciones de sus antiguos dirigidos espirituales y de otros admiradores de su persona. El 20 de septiembre de 1980, en la casa de ejercicios de San Juan de Ribera hubo reunión en orden a constituir la comisión de «Amigos de D. Eladio», formada por un numeroso grupo de sacerdotes y seglares, deudores de su ministerio sacerdotal, especialmente de su apostolado en el sacramento de la penitencia y en la dirección espiritual, para iniciar su proceso de beatificación, abierto en 1995 por el arzobispo García-Gasco. Dicho proceso está en fase muy adelantada en la Congregación de las Causas de los Santos y cuenta con el apoyo formal del colegio del Patriarca, que, en diciembre de 2009, se ha constituido en parte actora del mismo para secundar y proseguir la iniciativa inicialmente promovida por el mencionado grupo de «Amigos de D. Eladio».

Dos fueron sus grandes confidentes, también renombrados maestros de la vida espiritual a nivel diocesano. Uno fue Pedro García Cerdán, capellán de la Iglesia del Patriarca, en ocasiones su confesor, y fundador de la congregación de religiosas Cooperadoras de Betania. Más estrecha relación tuvo con su compañero de beca en el Colegio, Vicente Garrido Pastor, fundador de las Obreras de la Cruz, y apóstol incansable de la obra de los ejercicios espirituales.

Se confesaban mutuamente. La amistad entre los tres sacerdotes estuvo reforzada por el

común amor a la Eucaristía, fomentada en ese monumento perenne a la misma que es la capilla del Patriarca, y manifestada después en las diversas actividades apostólicas que cada uno realizó en diversos ámbitos diocesanos: Eladio España, como apóstol del Sacramento de la Reconciliación; Vicente Garrido como director de almas y fundador de un instituto secular femenino, y Pedro García Cerdán, como misionero eucarístico diocesano y fundador de una congregación religiosa femenina, eminentemente sacerdotal, pues se dedica a atender a los sacerdotes en general y, más en particular, a los ancianos, enfermos y desvalidos.

También San Josemaría Escrivá de Balaguer acudía desde lejanas tierras a planear con él, tan versado en el conocimiento de los problemas espirituales de la juventud, el futuro Opus Dei, y recibía no sólo avisos y orientaciones, sino también palabras de consuelo. Muchos de sus penitentes ingresaron en el Opus Dei o se acercaron a él. Signo bien notorio de esta amistad entrañable son las dedicatorias de dos libros.

Uno es La abadesa de las Huelgas, tesis doctoral de Escrivá. Dice así después de una pequeña cruz: A mi hermano Don Eladio España con el cariño de siempre, Madrid Agosto, 1944, Josemaría. Otro volumen, también con dedicatoria original autógrafa, caracteres grandes, anchos, bien caligrafiados, lleva como antecedente una cruz y estas palabras: A mi querido hermano Don Eladio España, en unión de oraciones, intenciones y afectos. Valencia Enero 1940. Se trata de la edición príncipe de Camino. Este volumen fue leído por aquellos muchachos de la «consulta», que esperaban confesarse o dirigirse espiritualmente con él, ya que lo tenían a su disposición en la antesala de su habitación.

La semblanza de Eladio España fue la perfecta de un sacerdote dedicado muy singularmente a la pastoral concerniente al Sacramento de la Penitencia o Reconciliación, así como un claro y objetivo discernimiento de espíritu para orientar a las almas que a él se le encomendaban y confiaban, llevándoles por los caminos de Dios y en vistas a que cada una de ellas siguiese la voluntad de Dios.

Gracias a su apoyo moral y económico pude realizar y publicar mis primeros trabajos de investigación durante los cuatro cursos que viví como colegial del Patriarca, tras haber conseguido una beca mediante ejercicios de oposición oral y escrita, frente a varios aspirantes, como entonces estaba prescrito. En esta institución comencé a desarrollar mi vocación histórica con la publicación, en 1959, de breves artículos periodísticos en los tres locales, Las Provincias, Levante y Jornada, sobre temas relacionados con la historia, el arte y las tradiciones del colegio del Patriarca; colaboraciones que continuaron prácticamente en los dos primeros diarios hasta que marché a Roma en 1967. Después vino la edición de la Guía del Museo del Patriarca (Valencia 1962), seguida del Novenario a San Juan de Ribera (Valencia 1962) –con la colaboración del recientemente fallecido Francisco M. Vizcarra Martínez–, y de los artículos Notas y documentos sobre Benlliure y su estatua del patriarca Ribera: Archivo de Arte Valenciano 34 (1963) 124-131, y Restauraciones de las pinturas murales de la Iglesia del Patriarca: Ibid, 35 (1964) 46-55, y Las pinturas murales de la Iglesia del Patriarca: Boletín Oficial de Información Municipal 13 (1965), nº. 45, 35-39. Pero fue sobre todo el catálogo de las Obras impresas del siglo XVI en la biblioteca de San Juan de Ribera, la obra de mayor envergadura que realicé en aquellos cuatro años, animado siempre por Eladio España, que en gesto de gran confianza me dejó las llaves de dicha biblioteca, que estaba siempre cerrada a cal y canto, y ni siquiera los colegiales tenían acceso a ella, pues conserva un tesoro bibliográfico inestimable, formado por manuscritos, incunable y libros raros. Después, a pesar de algunas reservas y un cierto desinterés por parte de los nuevos superiores del colegio del Patriarca, el extenso trabajo, a pesar de sus deficiencias, pues era obra de un joven autodidacta, fue publicado en «Anales del seminario de Valencia» 6 (1966) 111-383, más 60 láminas. Lo mismo hice con El inventario de las bibliotecas de San Juan de Ribera, en 1611, que José Vives Gatell quiso publicarme en su prestigiosa revista Analecta Sacra Tarraconensia 39 (1966) 319-379. Por aquellas fechas había comenzado ya a elaborar los primeros capítulos de mi historia del seminario de Valencia, que se publicaron poco después: Los orígenes del Seminario Conciliar de Valencia (1767-1793): Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura 41 (1965) 201-243; Primera época del Seminario Conciliar de Valencia (1790-1844): Ibid, 43 (1967) 85-133, publicado también en la colección «Obras de Investigación Histórica» de la misma Sociedad, vol. 43 (Castellón de la Plana 1967), y El padre Melchor Serrano de San Nicolás (1738-1800), obispo auxiliar y primer rector del Seminario Diocesano de Valencia: Analecta Calasanctiana 17 (1967) 178-194.

OBRA: Escribió una Oración para la devoción privada, que distribuía a sus dirigidos espirituales.

BIBL.: BOAV 1972, 103-104; 1980, 402-403; 1980, 51; BS II App. 446-447 (V. Cárcel Ortí); R. ROBRES LLUCH, Don Eladio España, un apóstol en el Sacramento de la Reconciliación (1894-1972) (Valencia, Artes Gráficas Soler, 1982); V. CÁRCEL ORTÍ, Siete sacerdotes valencianos del siglo XX hacia los altares: Surge 60 (2002) 133-160; CÁRCEL, Historia, pp. 596-599. Cfr, también R. ROBRES LLUCH, San Juan de Ribera, Patriarca de Antioquía, Arzobispo, Virrey y Capitán General de Valencia. 1532-1611. Humanismo y eclosión mística (Valencia, Edicep, 2002), p. 341; CONGREGATIO DE CAUSIS SANCTORUM. Valentina. Beatificationis et canonizationis Servi Dei Eladii España Navarro (1894-1972). Positio super virtutibus (Roma 2004), elaborada por la Postuladora de la Causa, Dra. Silvia Correale; V. CÁRCEL ORTÍ, Eladio España Navarro. Apóstol del sacramento de la Reconciliación (Valencia, Edicep, 2007), 244 pp.; en colaboración con el cardenal Ricardo Mª. Carles Gordó y la Dra. Silvia Correale; la segunda edición ampliada de esta obra, publicada en 2010, añade varios testimonios, anécdotas y documentos sobre Eladio España, así como las homilías pronunciadas por obispos y sacerdotes en los aniversarios de su muerte; LLIN, Modelos, 309-310; CÁRCEL, Diccionario, 420-423” [4].

 

DOCUMENT III

 

MEMORIALES

Por

Eladio España Navarro

1911

 

[01] El día 22 de mayo del año 1909 á las 8 de la mañana pasó por Carcagente Su Magestad el Rey Dn. Alfonso XIII y llegó a Valencia a las 9 de la mañana; a las 12 se abrió la exposición rregional valenciana fin.

[02] El día 23 de mayo de 1909 marchó por primera vez la máquina de la Sociedad de Labradores que sacaron un manantial de agua y el día 30 marchó todo el día con tres bombas, y no bajo el agua fin. / Eladio España.

[03] Inauguración de la capilla de la Virgen de Aguasvivas patrona de la villa de Carcagente en el mes de junio del año 1905 fin.

[04] El día 9 de junio del año 1909 se empezó la guerra de los Moros contra los Cristianos en Melilla fin.

[05] El día 16 de abril del año 1904 se abrió el ensanche donde hicieron el mercado y el paseo Reyna Victoria y en el año 1909 hicieron las aceras del lado y fue el primer año que hicieron la feria en dicha calle y en el año 1910 plantaron los árboles en dicho paseo y en la / plaza de independencia y hicieron la acera del medio de la calle y pusieron los focos.

[06] El día 28 de septiembre del año 1909 subieron al gurugú los soldados Españoles y á las 7 de la mañana pusieron las banderas á lo mas alto del gurugú fin.

[07] En los meses de enero y febrero del año 1910 salía un cometa con una cola muy larga llamado alley primero salía a la parte de Simat á la madrugada y luego una noche cambio y salía á puestas Sol a la parte de frente fin. /

[08] El día 14 de abril del año 1909 a las 12 del día se pusieron a quitar el puente que había en el río del Jucar en el término de Carcagente y Alcira para quitar dicho puente gastaron 23 mtos. una vez de haber quitado éste pusieron el nuevo que habían echo al lado de este para poner dicho puente gastaron 37 mtos. dicho puente tiene un peso de 23.000 @ y mide 6 m. de ancho por 70 de largo fin.

[09] El día 30 de junio me afeyté por primera vez fin. /

[10] El día 13 de diciembre del año 1906 falleció Juan Perpiñá y el día 13 de junio del año 1911 le llevaron a Carcagente fin.

[11] En el año 1910 la oja que comen los gusanos de seda por causa de haverse quemado la vendían por libras á razón de 25 duros la arroba y luego brotó y [....] a 25 c/m. la @ y á un no la querían y el capullo lo vendieron a 8 pts. el cuartón fin. /

[12] Dn. Bernardo Gil Garcia el domingo 18 de abril celebró por primera vez el Sto. sacrificio de la misa en el año 1909 fin.

[13] En el año 1910 fue Pascua el día 27 de marzo. En el año 1911 fue Pascua el día 16 de abril. En 1912 fué 4 de abril. En 1913 fué 23 de marzo. /

[14] El día 25 de julio de 1911 formaron el Requeté Jaimista de Carcagente fin.

[15] En el mes de febrero de 1911 empezaron á hacer el andamio para la reforma de la media naranja y el campanario y el día 24 de julio del mismo año á las 3 y ½ de la tarde suvieron la primera piedra al campanario, el día 26 de febrero de 1912 quitaron la campana del fosar y la subieron arriva sin la trucha el día 28 de febrero quitaron la gruesa y la subieron sin la trucha, /el día 28 de febrero la pequeña y en los mismos días la de misa y la de las horas, el día 13 de agosto pusieron la cruz en el campanario y en el mes de junio fue colocado el balcón y terminado el remate el 15 de octubre de 1912 tuvo lugar la bendición del tiplet que lo bendijo el Deán de Coria señor Fogués como regalo suyo que era y en el mismo día la inauguración del campanario; el 1 de abril de 1913 se inauguró el relog a dos caras.

[16] El día 25 de julio de 1910 ynauguró el Centro Republicano de Carcagente fin.

[17] El día 25 de julio de 1911 hubo una velada en el Círculo Tradicionalista ablando por primera vez los señores estudiantes de la carrera eclesiástica, Dn. Vicente Anadón, Dn. Salvador Taléns, Dn. Francisco Fogués, Dn. Bernardo Martí y demás socios de la juventud tradicionalista fin. /

[18] El día 17 de septiembre del año 1911 tuve el honor de dirigir la palabra por primera vez en el Círculo Tradicionalista de Carcagente con una poesía fin.

[19] El día 28 de enero de 1912 se celebró la inauguración del dosel para el retrato de D. Jaime. En dicho acto tomé la palabra yo por 2ª vez con un párrafo y una poesía, fué en la Puebla Larga fin.

[20] El día 10 de agosto de 1912 fuí nombrado secretario de la Adoración Nocturna del turno de San Francisco. /

[21] El día 3 de septiembre del año 1911 fuí por primera vez á Valencia y en el mismo día fuí á Masamagrell al convento de la Magdalena aver la bendición del banderín del Requeté de Valencia fin.

[22] El día 21 de abril del año 1909 á las 7 de la tarde llegó á Carcagente el Prelado señor Arzobispo de Valencia llamado Victoriano vino por la carretera de Alcira y salieron á recibirle las dos bandas musicales de Carcagente fin. /

[23] El día 19 de septiembre del año 1911 hubo una huelga en Carcagente de Republicanos en la que incendiaron la administración de consumos, el sindicato, comunidad de labradores y la casa del ayuntamiento y todo el archivo y en el 27 de diciembre del mismo año se celebró el consejo de guerra en el local de las escuelas de párvulos del exconvento de S. Francisco de Carcagente. /

[24] El día 3 de febrero de 1912 á las 10 de la noche falleció D. Salvador Gomis pbro. fin.

[25] En el mes de septiembre de 1911 se clausuró el Centro Republicano de Carcagente fin.

[26] En el mes de julio de 1911 me apunté alumno del Requeté de Carcagente y en el mismo mes fuí nombrado vicepresidente y en el mes de octubre del mismo año fuí nombrado presidente del mismo fin. /

[27] El día 4 de febrero de 1912 dirijí la palabra por 3ª vez empezando con una corta poesía y á continuación sobre ella un discurso fué en Villanueva de Castellón fin.

[28] El día 18 de febrero de 1912 dirijí la palabra por 4 vez con un discurso. Fué en Carcagente fin.

[29] El día 10 de marzo de 1912 dirijí la palabra por 6 vez en Villanueva de Castellón fin.

[30] Egercicios espirituales por primera vez en Carcagente celebrados en el exconvento de San Francisco en el año 1912.

Vino el padre Yñesta acompañado del padre Juan el día 16 de abril y por la noche empezó la primera tanda que terminó el día 21 del mismo con una misa de comunión a la cual asistieron 34 hombres.

El día 23 del mismo empezó la segunda que terminó el 28 del mismo con misa de comunión á la cual asistieron 74 hombres.

El día 30 del mismo empezó la tercera tanda, / terminó el día 10 por la noche a la cual asistieron 140 niños y en la misma noche se celebró una vigilia extraordinaria a la cual asistieron con sus banderas de los vecinos pueblos de Algemesí, Alcira, Guadasuar y otros la cual se celebró en el exconvento de San Francisco y a las cuatro de la mañana el canónigo Fogués celebró la misa de comunión y a continuación se celebró una gran procesión con el Santísimo Sacramento bajo palio que recorrió las calles de Sn. Antonio, Sangre, Montortal, Soledad y Santísimo, al entrar en la iglesia parroquial el canónigo Fogués izo una plática que izo derramar lágrimas; terminado dicho acto se dió la comunión en el convento a los niños.

El mismo día empezó otra tanda de hombres a la cual asistieron 164 y terminó el día de la Azsención día 16.

Y viernes y sábado fue en la yglesia para señoras a la cual asistieron 1000. Y el día 19 se celebró un rosario general al cual asistieron 500 hombres y el día 20 empezó otra / (que asistí yo a ella siendo por primera vez que ize egercicios) que terminó el 5 de mayo con misa de comunión á la cual asistieron 144 hombres y en ese mismo día ayude por primera vez á misa al padre Yñesta en compañía de Pascual Noguera, siendo por primera vez que ayudé a misa.

El día 6 del mismo empezó la cuarta tanda que terminó el día 9 del mismo con misa de comunión á la cual asistieron 134 hombres.

El día 9 del mismo empezó una tanda de niños desde 11 hasta 16 años dicha tanda para hombres que terminó el día 24 a la cual asistieron 97 y el día 24 y 25 se celebró otra tanda en la yglesia para doncellas a la cual asistieron 2.500, después se celebró otra tanda para hombres a la cual asistieron 106 y dos rosarios más asistiendo al primero 600 y al último 1.000 y terminaron los egercicios sacando la hermosa patrona de esta villa el día 10 de junio y llevándola por las calles de la población siendo el número de los que asistieron a dicha procesión / superior al de los rosarios viéndose una gran muchedumbre de gente forastera que [....dió] para presenciar tan solemne acto.

El día 11 se marcharon el padre Yñesta y el padre Juan y Carcagente queda altamente contento y regocijado por la benevolencia de dichos padre.

¡¡¡ Muy bien por los padres Yñesta y Juan.

¡¡¡ Muy bien por Carcagente.

Carcagente 11 de junio de 1912. /

[31] El día 16 de junio de 1912 tomó posesión del Deanato de Valencia el M. Y. Deán Dtr. Dn. José M.ª Navarro Darás.

[32] El día 12 de julio de 1913 me revestí por primera vez con sotana y sobrepelliz en la iglesia parroquial de Carcagente.

[33] El 1º de octubre de 1912 empezé los estudios para Eclesiástico.

[34] El día 6 de abril de 1912 nació José Torres España, el 4 de julio de 1913 Ricardo Torres España.

[35] El 1º de abril de 1913 se inauguró el relog de la Torre. /

[37] El día 15 de septiembre de 1912 presenté la dimisión de presidente del Requeté de Carcagente.

[38] En el mes de J de 1912 presenté la dimisión de secretario de la Adoración Nocturna del turno de San Francisco.

[39] En el año 1911 se formó un grupo de catequistas para enseñar la doctrina cristiana en los santuarios y yo asistí todo el curso entero al santuario del Barranquet.

[40] En el año 1912 hubieron 165 hombres en el sorteo militar fin. En el 15 — 170. /

[41] El día 20 de agosto de 1914 a la 1 y 15 m. del día falleció S.S. el Papa Pío 10 siendo sus últimas palabras “quiero la paz de las naciones”.

[42] El día 27 del mismo mes se celebraron en Carcagente los funerales estando encargado de la oración fúnebre Dn. Bonifacio Serra y hasta dicho día las campanas tocaron media hora a cada vez que tocaba el Ave María y el día 8 de septiembre se celebró la vigilia general extraordinaria en la pa-/rroquia de la Asunción en sufragio de su alma. Se cantaron trisagio, oficios y a las 3 de la mañana nocturno y misa de réquiem.

[43] El día 1 de septiembre 1914 a las doce y minutos fue elegido Papa el Cardenal Arzobispo de Bolonia, Santiago de la Iglesia, que tomó el nombre de Benedicto 15.

[44] El día 20 de octubre de 1912 empezé mis estudios eclesiásticos.

[45] En el mes de agosto de 1916 ingresé en la h. de S. Fr.

[46] El día 13 de enero de 1917 casó María España con Julián Garrigues.

[47] El 16 de octubre de dicho año nació María de Aguas-Vivas Garrigues España.

[48] En diciembre de 1917 fué nombrado cura de Sueca D. Vicente Calatayud.

[49] El día 18 de mayo de 1916 fuí elegido colegial de beca del R. de Corpus Christi y el día dos de octubre del mismo año fuí tonsurado en el altar del Beato por el señor obispo de Mallorca Dtr. D. Rigoberto Doménech, que había sido consagrado el día anterior; y en dicho día / tomé posesión de la colegiatura.

[50] El sábado 23 de febrero 1912 entregó su alma a Dios Francisco Yuste Cava R.Y.P.

[51] El jueves 23 de febrero de 1918, fue elegido colegial perpetuo D. Antonio Justo [..mida].

[52] El viernes 26 de abril de 1918, se durmió dulcemente en el ósculo del Señor Concepción España Navarro R. Y. P.

[53] Cuadro del canónigo Tudela por Ocón de Málaga — 700 reales.

[54] En diciembre de 1917 fue de cura a Sueca D. Vicente Calatayud. /

[55] El día 19 de mayo de 1917 Juan Garcia Castillejo me invitó a que predicara en su primera misa.

[56] José Navarro Darás nació con un pulmón paralizado a causa de un susto que tuvo su madre por haber pretendido entrar unos ladrones en la casa de campo en que vivía cuando le llevaba en su seno; la piadosa señora creiendo por justos motivos y además porque así lo habían anunciado los médicos que el fruto de su seno estaba muerto y que por consiguiente en el alumbramiento moriría ella también en el día de la Ynmaculada recibió devotamente los santos sacramentos en el exconvento de San Francisco y fuese a casa esperando resignada la hora de la muerte; pero en el mismo día dio a luz un / infante (quedando ella bien) lleno de vida.

A los doce años quiso estudiar para sacerdote y su padre no quería por temor a que fuera un mal sacerdote, pero el niño insistía y decía que según se lee en la vida de los santos en la elección de estado los hijos no están obligados a obedecer a los padres; mas el padre le quitó todo libro y le mandó al campo. Pasados dos años siendo que el niño instruido por un padre dominico que a la sazón estaba en Carcagente, estaba dispuesto a marchar á ultramar a las misiones. Dio su consentimiento y empezó á estudiar en el seminario de Valencia.

[57] El jueves de día de Reyes del año 1921 fui ordenado de las dos primeras órdenes menores por D. Enrique Reig en la Capilla del Palacio Arzobispal de Valencia y el domingo siguiente día 9 de enero recibí los otros dos órdenes menores.

[58] En las Témporas de la Trinidad de 1922 me ordené de Subdiacono en la catedral de Valencia por el Sr. Reig.

[59] El día 23 de diciembre de 1922 recibí el sagrado orden del Diaconado en Segorbe, de manos del entonces obispo de allí Fray Luis Amigó. Fuimos allí porque el cardenal Reig había ido a Madrid a recibir la birreta cardenalicia.

[60] La primera epístola que cante siendo subdiácono fue el Colegio del Patriarca en la primera misa de José Viadel. El primer Evangelio en la misa de noche buena en la Yglesia Parroquial de Carcagente.

[61] El día 8 de febrero de 1923, siendo diácono todavía, bautizé solemnemente a mi sobrino Juan de Ribera Torres España, siendo el primer bautizo que hice.

[62] El día 17 de marzo de 1923 fuí ordenado de sacerdote en la Yglesia del Salvador de Valencia, por el Emo. Cardenal Enrique Reig.

[63] ... Celda donde murió el Beato Juan de Ribera y el día 25, domingo de ramos, celebré allí otra vez y oí en confesión por vez primera, asentado en una silla del Beato y los que se confesaron fueron los infantillos Miguel Monzó, Ribes y Pepito Vidal. El 1º día de Pascua celebré misa rezada por 1ª vez en Carcagente, en la Capilla de la Virgen de Aguas Vivas, daba Comunión a mi familia y demás, que acudieron e hice besalamanos después de la misa a instancias del Exmo. Sr. Deán de Valencia D. José María Navarro que se hallaba presente”[5].

 

Sor Elisa de Sant Maties, claretiana

Al món va dir-se Elisa Fogués i Prades. Nasqué a Carcaixent, l’1 d’octubre de 1894, filla de Francesc de Paula Fogués i Hervàs (a. Pauleta) i Avel·lína Prades i Talens. Ingressà el 24 de setembre de 1922, fent els vots perpetus el 23 d’abril de 1927[6]. Morí el 21 de maig de 1967, als setanta-tres anys d’edat i quaranta-cinc de religió[7].

 

DOCUMENT I

“En la Iglesia Parroquial de la Asunción de la villa de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día tres de octubre de mil ochocientos noventa y cuatro, el infrafirmado Coadjutor de la misma bauticé solemnemente á una niña que nació el día primero del actual a las once de la noche; hija legítima de Francisco de Paula Fogués Hervás y de Avelina Prades Talens, naturales, casados y vecinos de ésta. Abuelos paternos Antonio Fogués Giner, natural y difunto en ésta, y María Hervás Rubió, naturales y vecinos de ésta. Abuelos maternos Salvador Prades Cavallero y Mariana Talens Talens, naturales y difuntos en ésta. Se le puso por nombre Elisa. Fueron sus padrinos: Julio Fermand Rius y Elisa Serra Mengual, solteros, vecinos de ésta á quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraídas, especialmente la de enseñar á la bautizada la doctrina cristiana. De que certifico.- Pascual Lloret Bargues, pbro. coadjutor”[8].
 

Beat Germà de Carcaixent, caputxí, prevere, màrtir

Al món va dir-se Josep Maria Garrigues i Hernàndez. Nasqué a Carcaixent, el 12 de febrer de 1895, fill de Joan Baptista Garrigues i Perpiñà i Marianna Hernàndez i Bixquert. Morí assassinat a Carcaixent, junt al pont de ferro del riu Xúquer, el 9 d’agost de 1936, als quaranta-un anys. Fou declarat beat per Sa Santedat el Papa Joan Pau II, l’11 de març de 2001. Segons fra Josep V. Esteve i Montalvà:   

     “... Siguiendo los pasos de su hermano Domingo ingresó en el Seminario Seráfico de la Magdalena de Masamagrell (Valencia), vistiendo el hábito el 13 de agosto de 1911. Emitió la profesión simple el 15 de agosto del año siguiente, y la solemne el 18 de diciembre de 1917. Fue ordenado sacerdote el 9 de febrero de 1919.

Después de la ordenación los superiores lo dedicaron a la enseñanza. Su primer destino fue el convento de Totana, como profesor en el colegio de San Buenaventura. Posteriormente fue destinado al Seminario Seráfico de Masamagrell. Pasó luego a Ollería como vicemaestro de novicios, y finalmente a Alcira, donde residió los últimos diez años de su vida.

El P. Germán destacó por su carácter bondadoso y la afabilidad en el trato. Cuando fue vicemaestro de novicios dejó un grato recuerdo con su porte sereno y la sonrisa que siempre tenía en los labios. Atento cumplidor de sus obligaciones religiosas, expresaba en ellas el buen espíritu de que estaba animado. En Alcira, lugar que por más tiempo se benefició de su acción, tuvo a su cargo la escuela gratuita que acogía a los niños del barrio en el que estaba la residencia de los religiosos. Visitaba a los enfermos, procurando además socorrerles en sus necesidades materiales. Fomentó el culto en la capilla, atendiendo el confesionario y organizando una schola cantorum.

En febrero de 1936 la comunidad de Alcira fue disuelta debido al clima de inseguridad, y el P. Germán quedó incorporado al convento de Valencia. Dado el ambiente de persecución, el P. Germán comentó en una ocasión: «Si Dios me quiere mártir, me dará fuerzas para sufrir el martirio». Después de los sucesos de julio pasó a residir con su madre y una hermana en Carcagente. Allí se dedicó a la oración y a otros ejercicios de piedad, e incluso bautizó en la misma casa a una niña. Se mostraba tranquilo, pues no había hecho nada malo a nadie. Al advertirle el peligro que corría, contestó: «¿Qué cosa mejor que morir por Dios?». La persecución contra la Iglesia arreciaba. El templo parroquial y las iglesias de los franciscanos y las dominicas fueron pasto de las llamas, e incluso requisaron cuadros e imágenes religiosas de los domicilios para quemarlas en la plaza pública. Fueron asesinados muchos católicos de la ciudad.

La primera víctima fue el P. Germán. Al anochecer del día 9 de agosto se presentaron en la casa de los Garrigues tres milicianos para practicar un registro. El P. Germán les acompañó en la búsqueda. Al salir a la calle para quemar los cuadros religiosos que habían requisado, un vecino les dijo que el hombre que los había acompañado era un fraile. Regresaron a la casa, y preguntaron por él, ordenándole acompañarles. Fue conducido al comité, y al cabo de una hora lo llevaron al cuartel de la Guardia Civil, que había sido convertido en cárcel. Al filo de la medianoche lo subieron a un coche, llevándolo al puente de la vía férrea sobre el río Júcar. Le ordenaron que se colocara sobre el puente, y entonces el P. Germán se arrodilló, habiendo besado antes las manos a los verdugos y perdonándoles. Hicieron fuego sobre él, y cayó malherido a un terraplén. Bajaron y lo remataron. Al día siguiente el Juzgado de Carcagente ordenó levantar el cadáver, que fue conducido al Hospital Municipal, donde las religiosas que habían quedado allí como enfermeras lo reconocieron y limpiaron. En su rostro estaba dibujada la sonrisa que en vida le había caracterizado”.

 

Convent caputxí d'Alzira

DOCUMENT I

“En la Yglesia Parroquial de la Asunción de la villa de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día doce de febrero de mil ochocientos noventa y cinco, el infrascrito coadjutor de licentia Parrochi bauticé solemnemente á un niño que nació el mismo día á las seis de la mañana, hijo legítimo de Juan Bautista Garrigues Perpiñá y de María Ana Hernández Bixquert, naturales, casados y vecinos de ésta. Abuelos paternos Matías Garrigues Armengol y Eugenia Perpiñá Giner, naturales, y vecinos de ésta. Abuelos maternos José Hernández Giner y María Vicenta Bixquert Talens, naturales, difunto y vecina de ésta. Se le puso por nombre José. Fue su madrina Simeona Garrigues Armengol, soltera vecina de ésta, á quien advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones contraidas, especialmente la de enseñarle al bautizado la doctrina cristiana. De que certifico.- Francisco P. Bolinches. Ytá est: Vicente Peretó, ecónomo”[9].

 

DOCUMENT II

“El infrafirmado Cura Regente de la Parroquial Iglesia de la Asunción de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día quince de diciembre de mil novecientos cuarenta mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de la misma, trancurrido que fuese el debido tiempo, al cadáver del Padre José María Garrigues Hernández, de cuarenta y un años, Presbítero, religioso capuchino, natural y vecino de ésta, hijo de Juan Bautista y de Mariana que, según certificación facultativa falleció el día diez de agosto de 1936 a consecuencia de asesinado por los marxistas en el puente del río Júcar. De que como Cura Regente certifico.- Vicente Peris, cura regente”[10].

 

El beat Germà amb els seus germans fra Doménec (asegut) i fra Salvador


Mossén Francesc Noguera i Gimeno, prevere

Nasqué a Carcaixent, el 29 de març de 1895, fill de Francesc Noguera i Pérez i Ursula Gimeno i Matalí. Ordenat de prevere celebrà la primera missa l’1 de gener de 1925. Fou vicari d’Enguera (València). Morí a Carcaixent, el 12 de febrer de 1935, als quaranta anys.

 

DOCUMENT I

“En la Iglesia Parroquial de la Asunción de la villa de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día treinta y uno de marzo de mil ochocientos noventa y cinco, el infrascrito Coadjutor de la misma, bauticé solemnemente á un niño que nació el día veintinueve del actual á las tres de la mañana hijo legítimo de Francisco Noguera Pérez y de Úrsula Gimeno Matalí, naturales, casados y vecinos de ésta. Abuelos paternos: Salvador Noguera Planells y Vicenta María Pérez Talens, naturales y difuntos en ésta. Abuelos maternos:José Gimeno Benito, natural y difunto en ésta y Teresa Matalí Tormos, naturales y vecinos de ésta. Se le puso por nombre Francisco. Fueron sus padrinos: Agustín Calatayud Martí, y Vicenta María Calatayud Martí, solteros, vecinos de ésta á quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraídas, especialmente la de enseñar al bautizado la doctrina cristiana. De que certifico.- Pascual Lloret Bargues, Pbro. coadjutor”

[Nota al marge:] “Ordenado de subdiácono el día 5 de abril 1924. A. Gay. Presbítero, celebró la primera Misa el 1 de enero de 1925”[11].

 

DOCUMENT II

“El infrafirmado, como cura propio de la Parroquial de la Asunción de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día trece de febrero de mil novecientos treinta y cinco mandé dar sepultura eclesiástica al cadáver de Don Francisco Noguera Gimeno, de cuarenta años, soltero, Presbítero, coadjutor de Enguera, natural de ésta, hijo legítimo de Francisco y de Ursula, que según certificación facultativa falleció el día anterior a las cuatro de la mañana a consecuencia de tuberculosis pulmonar en la calle Maestro Giner 13, habiendo recibido los santos sacramentos. De que certifico.- Salvador Faus Moratal, cura”[12].

Fra Àngel de Carcaixent, caputxí, prevere

Al món va dir-se Jordi Joan Albelda i Hernàndez. Va nàixer a Carcaixent, el 23 d’abril de 1895, fill de Joan Baptista Albelda i Carbonell i Carlota Hernàndez i Galán. Segons el seu biògraf:   

“Vistió el hábito capuchino en Masamagrell el día 13 de agosto de 1911, emitiendo los votos simples en el mismo convento el día 15 de agosto del año siguiente y los solemnes en Orihuela el 18 de diciembre de 1917. Ordenóse de sacerdote en Orihuela el día 9 de febrero de 1919. El 11 de abril de 1920 llegó al Vicariato Apostólico de la Guajira, donde ha trabajado como celoso misionero y ha sido designado varias veces discreto de la misión; regresó a la Provincia el 11 de enero de 1941. En ella ha sido dos veces guardián de Orihuela (1942 y 1945) y cuatro veces superior de Alicante (1948, 1951, 1954 y 1957), cinco veces Definidor provincial (1942, 1945, 1951, 1954 y 1957), y una vez custodio general (1948)[13].

Es autor de nombrossos escrits, entre els que cal fer menció dels següents: “Por la Goajira” (Ecos de la Misión, 1932, pàg. 242-245), “Impresiones de viaje” (Ecos de la Misión, 1932, pàg. 250-254), “Oración fúnebre pronunciada por el P. Ángel de Carcagente en las exequias celebradas en sufragio del Exmo. y Rmo. Fr. Luis Amigó y Ferrer en Riohacha el 6 de octubre de 1934” (Ecos de la Misión, 1934, núm. 271), Catecismo hispano-goagiro de la Doctrina Cristiana (Guajira, 1940), Guia Goajiro (Barranquilla, 1940), “Riohacha” (España Misionera, 1945, pàg. 523-43), Hora Santa Dialogada. Adoración, comunicación de secretos, reparación y acción de gracias (Alacant, 1947), Catecismo de la Primera Comunión (Alacant, 1948), Estatutos de la Hermandad ferroviaria de la Santa Faz y San Pascual Bailón de Alicante (Alacant, 1949), Hora Santa Dialogada (Alacant, 1951), Hora Santa ante Jesús Sacramentado (Alacant, 1951), Amor y Trabajo (Alacant, 1951-52) ...

A Alacant va ser el promotor dels barris de la “Ciudad de Asís”, “Divina Pastora” i “Reyes Católicos”. També va promourer altres construccions a Oriola, Mùrcia, Massamagrell i Carcaixent, a on va ser el promotor de la construcció dels pisos dels Ferroviaris. Va morir al convent de la Magdalena de Massamagrell (València), el 15 d’abril de 1993, als noranta-huit anys.

 

 

DOCUMENT I

“En la Iglesia parroquial de la Asunción de la villa de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día veinticinco de abril de mil ochocientos noventa y cinco; el infrascrito Coadjutor de la misma bauticé solemnemente á un niño que nació el día veintitrés del actual, á las ocho de la mañana, hijo legítimo de Juan Bautista Albelda Carbonell y de Carlota Hernández Galán, naturales y casados y vecinos de ésta. Abuelos paternos Bernardo Albelda Taléns y Vicenta María Carbonell Carbonell, naturales y difuntos en ésta. Abuelos maternos Bernardo Hernández Giner, natural y vecino en ésta y Vicenta María Galán Salom, natural y difunta en ésta. Se le puso por nombre Jorge Juan Bautista. Fueron sus padrinos don Pablo González de la Peña y Josefa María Hernández Galán, casados vecinos de ésta a quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraidas especialmente la de enseñar al bautizado la doctrina cristiana. De que certifico.- Bonifacio Albelda Moll, presbítero, coadjutor”[14].

 

DOCUMENT I

“Construyó la viviendas de este barrio, de Divina Pastora y Reyes Católicos. EL PADRE ÀNGEL DE CIUDAD DE ASÍS FALLECE EN MASSAMAGRELL A LOS 98 AÑOS.

El padre Ángel de Carcagente, fraile capuchino creador de las barriadas de Ciudad de Asís y Divina Pastora, además de las iglesias de San Francisco de Asís y San Pascual, en nuestra capital, falleció ayer a los 98 años, de un paro cardiaco en el convento de La Magdalena de los PP. Capuchinos de Massamagrell (Valencia), donde residía desde hace algunos años. El padre Ángel llegó a Alicante hace 50 años procedente de las misiones de la selva de Venezuela y durante su estancia en nuestra capital realizó diversas obras de carácter social. Desempeñó los cargos de provincial de su orden y superior del convento de Orito.

El padre Ángel de Carcagente (localidad valenciana donde nació), que será enterrado hoy a las once horas, en el mismo lugar que falleció, llegó a la ciudad de Alicante, procedente de las misiones de las selvas de Venezuela para predicar en la ciudad durante unas jornadas misioneras.

Poco después fue nombrado capellán del Asilo de Ancianos de Benalúa. Por esta misma razón ayudaba en las tareas pastorales en la parroquia del barrio de Benalúa, en la que era cura Federico Sala Seva.

Más tarde, la orden le nombró provincial, con sede en Valencia, pero él consiguió residir en Alicante, permitiéndole así iniciar la tarea social que concibió.

Con la ayuda de los empleados ferroviarios, en el año 49 fundó el Patronato de Viviendas San Francisco de Asís y comenzó la construcción de un grupo de viviendas en la zona de Florida Alta, que tomó el nombre de Ciudad de Asís, cuya primera fase se habitó en el año 54. A éstas le siguieron otras, con escuelas e iglesia incluidas, hasta completar el núcleo que hoy se alza en la popular barriada.

Paralelamente el padre Ángel fundó también la barriada Divina Pastora, cerca de Rabasa y, posteriormente, la iglesia en la calle Reyes Católicos, de la que fue párroco, y un grupo de viviendas.

Alternando su cargo de provincial, también promovió viviendas en Sevilla y Madrid, así como en Orito, cuando fue nombrado superior del convento ubicado ene ste caserío alicantino.

*** *** ***

El Ayuntamiento rotuló una plaza con su nombre.

La más amplia y diáfana de las plazas de la Ciudad de Asís, lleva el nombre del padre Ángel desde el pasado año, en que el Ayuntamiento acordó dedicársela, atendiendo la petición unánime de los vecinos, que secundarón la idea iniciada por la comisión de la hoguera que él mismo contribuyera a fundar.

La huella más profunda dejada por el padre Ángel a lo largo de su vida, quedó, sin duda alguna, en la barriada de Ciudad de Asís. Al compás del Patronato fueron creciendo la escuela y la iglesia y con ellas la Sociedad Cultural Deportiva, la comisión de la hoguera y las bandas de música y de cornetas y tambores.

El padre Ángel se convirtió en un símbolo para la barriada a la que, con tanto esmero, ayudó a fundar. Allí surgieron familias y crecieron nuevos hogares. Los niños se convirtieron en hombres y las mujeres en esposas y madres.

Cuando las fuerzas comenzaron a fallarle, porque su salud se resquebrajaba, hace poco más de cinco años, el padre Ángel se retiró al convento de la Magdalena de los PP. Capuchinos en la localidad valenciana de Massamagrell, donde le ha llegado la muerte”[15].

 

Fra Salvador Soler i Fons, salesià

Nasqué a Carcaixent, l’11 de juny de 1897, fill de Salvador Soler i Martínez i Vicenta Fons i Borrás.

 

DOCUMENT I

“En la Iglesia parroquial de la Asunción de la villa de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día trece de junio de mil ochocientos noventa y siete; el infrascrito Coadjutor de la misma, bauticé solemnemente á un niño, que nació el día once del actual á las cuatro de la mañana, hijo legítimo de Salvador Soler Martínez y de Vicenta Fons Borrás, naturales, casados y vecinos de ésta. Abuelos paternos: Bernardo Soler Benavent, natural y vecino de ésta, y María Rosa Martínez Llopís, natural y difunta en ésta. Abuelos maternos: José Fons Alberola y Dorotea Borrás Giner, naturales y difuntos en ésta. Se le puso por nombre Salvador. Fueron sus padrinos: Juan Bautista Plá David, soltero, y María de Aguas Vivas Abril Oroval, casada, vecinos de ésta á quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraidas, especialmente las de enseñar al bautizado la Doctrina Cristiana. De que certifico.- Bonifacio Albelda Moll, Pbro. Coadjutor”[16].

 

Mossén Salvador Fons i Burchés, prevere

Nasqué a Carcaixent, el 9 de novembre de 1898, fill de Joan Baptista Fons i Piera i Maria Teresa Burchés i Garcia, de Genovés (València). Ingressà en el Seminari Conciliar a València l’1 d’octubre de 1910. Fou ordenat de prevere per l’arquebisbe de València Enric Reig i Casanova, el 10 de juny de 1922 i cantà la primera missa solemne a Carcaixent el dia 25 del mateix mes sent apadrinat per Eusebi Victoria i Assumpció Monforte. Fou vicari de la Parròquia de Sant Joan d’Alzira, des del 14 de juny de 1922 fins el 2 de gener de 1925; Va ser regent de la Parròquia de Santa Maria a Planes (des del 2 de gener fins al 11 de març de 1925); ecònom (des de l’11 de maig de 1925 fins el 5 d’octubre de 1929) i rector (des del 5 d’octubre de 1929 fins el 8 de juny de 1931). Regent de la Parròquia de l’Assumpció de Vilanova de Castelló (des del 8 de juny de 1929 fins el 6 de juny de 1939). Ecònom de la Parròquia de Sant Salvador i Santa Mònica de Valencia (des del 6 de juny de 1939 fins el 3 de gener de 1942) i rector (des del 19 de juliol de 1942 fins la seua mort). En 1957, fou nomenat arxiprest dels Sants Patrons. Morí a València, el 9 de desembre de 1964, als seixanta-sis anys[17]. Al butlletí oficial de l’Arquebisbat és publicà la següent necrologia:

“Muy Rvdo. Sr. D. Salvador Fons Burchés.- El 9 de diciembre, a las 10 de la mañana, después de celebrar la santa misa y prestar la habitual asistencia a los asiduos feligreses, se dirigió el párroco de Santa Mónica y arcipreste de los Santos Patronos, muy reverendo señor don Salvador Faus Burchés, a su domicilio, situado en Sagunto, 5, y, al ir a salir del ascensor, cayó desplomado. Al pulsar la llamada de retorno y no funcionar el ascensor subió el portero y vio en el suelo a su párroco sin sentido, quien poco después fallecía.

La noticia cundió rápidamente en la feligresía y medios eclesiales, causando honda impresión, ya que era muy querido por su valía y virtudes y reconocidas dotes pastorales.

Transcurridos los primeros momentos e instalada la capilla ardiente, se organizó una vela constante de feligreses, que duró hasta que se inició el sepelio.

Ante sus despojos mortales oraron numerosos sacerdotes, religiosos y religiosas y fieles. Aquella misma mañana el señor Arzobispo, en el curso del retiro extraordinario del clero celebrado en Alacuás, antes de su plática, como se dice en este mismo número, dedicó al buen párroco cariñoso recuerdo y le rezó un responso. Más tarde, a la 1’30, estuvo en la capilla ardiente y oró ante el cadáver. Esto mismo hizo con anterioridad el señor Obispo Auxiliar [excelentísimo y reverendísimo doctor don Rafael González Moralejo], serían las once.

EL SEPELIO

Al día siguiente, a las siete de la tarde, fue el traslado del cadáver al templo parroquial. Formaban la comitiva las asociaciones piadosas y de apostolado seglar, con sus banderas y portando velas encendidas; cruz alzada; feligreses; sacerdotes y la doma, en la que actuaba de preste el beneficiado decano, reverendo señor doctor don Joaquín Aparicio; a continuación, a hombros de feligreses, iba el féretro, y tras él, figuraba el vicario general, el rector del Seminario Metropolitano y el canciller secretario del Arzobispado con los familiares del extinto. Seguían destacados miembros de Acción Católica y amistades del finado.

Ya en el templo parroquial y colocado el féretro sobre el túmulo, dio comienzo solemne funeral «corpore praesente», que ofició el referido don Joaquín Aparicio, asistido, respectivamente, de los coadjutores reverendos don Juan Beanus Mora y don Cayetano Moraleja Pareja, como diácono y subdiácono, y del reverendo don Federico Moscardó, como maestro de ceremonias.

En el presbiterio ocuparon sitiales de honor el vicario general, ilustrísimo señor doctor don José Songel; el rector del Seminario, ilustrísimo señor don Antonio Rodilla, y el canciller secretario del Arzobispado, muy ilustre señor doctor don José Richart.

Entre los asistentes figuraban nutridas representaciones del cabildo metropolitano, clero arciprestal y parroquial, así como de Carcagente, parroquia de la Asunción, en cuya pila bautismal recibió las aguas regeneradoras don Salvador Fons, y también de Villanueva de Castellón.  A la Comunión gran número de asistentes recibieron al Señor.

Finalizado el santo sacrificio, el vicario general pronunció las siguientes palabras:

Exactamente a los 66 años, pues nació el 9 de diciembre [sic] de 1898, Dios ha llamado para recibir el premio a este párroco de ejemplar vida humana y sacerdotal. Los que le hemos conocido de cerca sabemos de su total entrega al Señor, de su dedicación a las almas. Las parroquias que ha regentado con testimonio de ello, en especial, la de Villanueva de Castellón, cuyos destinos espirituales rigió en aquellos aciagos días de abierta persecución a la fe. Ahora se están recogiendo los frutos de su siembra. Y aquí no hay ángulo ni rincón de esta iglesia que no nos hable de su admirable labor.

La Purísima lo trajo, ahora la Purísima se lo ha llevado al día siguiente de su fiesta.

Vuestra presencia vuestras oraciones y vuestras lágrimas son elocuente testimonio del pesar que os embarga en estos momentos por la perdida de vuestro buen párroco. En nombre del señor Arzobispo, os agradezco este testimonio que yo comparto totalmente. Piadosamente pensando está ya en el cielo su alma. Aquí queda su cuerpo por especial designación y complacencia del señor Arzobispo. Pero esto no es todo, aquí ha de quedar también entre vosotros su espíritu, llevando adelante todas sus iniciativas y empeño en vuestra santificación. Todo esto es lo más, su bondad, su celo y espíritu apostólico, pero, por si hubiera alguna cosa no del todo grata al Señor, en vuestras oraciones en vuestros sacrificios y limosnas ofrecedle a Dios para que se apresure su llegada al cielo.

Terminó invocando del Señor el descaso eterno con la súplica Réquiem aeterna dona ei Domine, et lux perpetua luceat ei.

Seguidamente fue la absolución sobre el féretro, continuándose los restantes extremos del oficio funeral.

Antes de la inhumación en la cripta abierta en la parte izquierda del crucero, a los pies del altar de la Inmaculada, fue descubierto el féretro, y tuvo efecto impresionante desfile ante el cadáver del buen párroco como último homenaje de gratitud. Finalmente, después de leída el acta de enterramiento realizada por el beneficiado reverendo don José Ramón Capella, recibió sepultura en la cripta mencionada, y allí, bajo la mirada de la Purísima de la que fue devotísimo, quedaron los despojos mortales del ejemplar párroco de Santa Mónica y arcipreste de los Santos Patronos, muy reverendo don Salvador Faus Burchés, en espera de la resurrección de la vida.

Nació en Carcagente el 9 de diciembre de 1898. Ingresó en el Seminario el 8 de octubre de 1910 y recibió la ordenación sacerdotal el 10 de junio de 1922. Ha sido coadjutor de San Juan, de Alcira, hasta 1925, en que pasó de cura regente de Planes, recibiendo el nombramiento de párroco de la misma en 1925. Cuatro años más tarde, fue trasladado a Villanueva de Castellón, como cura regente, hasta 1939, en que fue nombrado cura regente de la parroquia del Salvador y Santa Mónica y párroco en 1942. Era arcipreste de los Santos Patronos desde el día 21 de noviembre de 1957”[18].

 

DOCUMENT I

“En la Iglesia Parroquial de la Asunción de Carcagente, diócesis y provincia de Valencia, el día doce de noviembre de mil ochocientos noventa y ocho, el infrascrito coadjutor de la misma bauticé solemnemente á un niño que nació el día nueve del mismo á las seis y tres cuartos de la mañana, hijo legítimo de Juan Bautista Fons Piera, de ésta, y de Teresa Burchés Garcia, de Genovés, casados y vecinos de ésta. Abuelos paternos: Miguel Fons Armengol y Bienvenida Piera Vila. Maternos: José Burchés Gozálvez, natural de Játiva y Josefa Garcia Arnau, natural de Puebla Larga, vecinos de Alginet. Se le puso por nombre: Salvador Eusebio. Fueron sus padrinos Eusebio Vitoria Bolinches y Nieves Vitoria Bolinches, solteros, vecinos de ésta á quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraídas especialmente la de enseñar al bautizado la doctrina cristiana. De que certifico.- Pascual Gisbert Jordá, coadjutor”.

[Nota al marge:] “Se ordenó de subdiácono el día 12 de junio de 1921 en Valencia. Presbítero en 1922”[19].


 

Beat Enric Serra i Chorro, agustí, prevere, màrtir

Nasqué a l’hort de Cola, a la partida de Vilella (Alzira) el 3 de desembre de 1899, fill de Doménec Serra i Fayos i Josepa Chorro i Fons, i va rebre les aigües baptismals a l’església de la Mare de Déu d’Aigües Vives a la Barraca (Carcaixent), el 5 de desembre del mateix any, de mans de mossén Agustí Gay i Lloret. Ingressà a l’Orde de Sant Agustí, sent ordenat de subdiaca al Convent de Santa Maria de La Vid (Burgos), el 9 d’octubre de 1927 i de prevere el 25 de juliol de 1930. Morí assassinat al Convent d’Uclés (Conca), el 27 de juliol de 1936. La Barraca d’Aigües Vives li dedicà un carrer[20]. Segons el seu biogràf:

      “... asistió primero a la escuela del pueblo, y más tarde, en calidad de gratuito, al Colegio de las Esclavas de Santa Teresa, en la población ceramista de Manises, dejando un excelente recuerdo de su paso por el centro, en que, además de estudiar, atendía a un hermano más pequeño y pasaba largos ratos en la iglesia.

Durante algún tiempo (1919) colabora con una hermana casada y su esposo en un negocio de alfarería, aprendiendo los conocimientos de esta artística profesión, que tan bien le vendrá en su quehacer futuro. Posteriormente, con el mecenazgo de una buena señora, prosigue los estudios en Valencia, pero la dama muere y tiene que suspenderlos. Algún tiempo después (1915) se coloca como sacristán en el Convento de Agustinas de Valencia, logrando “enchufar” a su padre como hortelano, con lo cual soluciona definitivamente el problema económico de la familia.

De su trato con las monjas surgió la vocación al estado religioso. Y con 22 años ingresa en el Colegio de Valladolid, donde viste el hábito talar el 8 de diciembre de 1921 y, tras cumplir el tiempo del Noviciado, profesa de Votos Simples el 9 del mismo mes de 1922, recogiéndole la ofrenda el P. Anselmo Polanco. Con los cursos filosóficos iniciados en la capital del Pisuerga, se traslada en 1925 al Monasterio de “Santa María” de la Vid (Burgos), en el cual continúa la carrera eclesiástico-religiosa con la Teología, los Votos Solemnes (29-12-1925) y la Ordenación Sacerdotal el 25 de julio de 1930. Previamente, el 11 de septiembre de 1926, había sido afiliado a la Provincia de “España”.

Su primer y único destino fue el Colegio-Seminario de Uclés (Cuenca), con el cargo de Pedagogo (ayudante del Maestro de Novicios, P. Mariano Poveda), tarea que, junto con la de profesor, desempeñará con gran acierto. Pero, desgraciadamente, este trabajo le duró poco tiempo, ya que el 18 de julio de 1936 estalla la Guerra Civil Española, siendo asesinado en ella, junto con los PP. José Gutiérrez (Superior), Antolín Astorga y José Calleja, más el Párroco y cuatro seglares del pueblo, por el simple hecho de ser Sacerdote Católico.

Todo sucedió de la siguiente manera: El día 24 son expulsados del domicilio religioso sus residentes (sacerdotes, profesos y alumnos) e invadido el Convento por la chusma, que roba y rompe cuanto encuentra a su paso. Cada uno busca refugio donde buenamente puede. El P. Serra lo encuentra, como casi todos, en el pueblo “uclesiano”. Las jornadas 25 y 26 transcurren tranquilas, pero el día 27 la paz queda echa trizas con la aparición, a las 15’00 horas, de varios coches cargados de expresidiarios madrileños, que con la hoz y el martillo dibujados en las carrocerías, comienzan a la caza del hombre, deteniendo a nuestro biografiado y al resto de las personas antedichas, a quienes fusilan en la noche del 27 al 28, tras vejámenes y escarnios sin cuento, en las “Emes” de Belinchón. En días sucesivos morirán nueve religiosos más de la casa en diversos lugares, incluido el frente de batalla.

Don Máximo Pliego, albañil del Monasterio, que iba atado con el P. Enrique y pudo soltarse en medio de la oscuridad, librándose así de una muerte segura, atestigua que en el mismo momento de formar para ser fusilados, el Siervo de Dios gritó con voz potente: “Viva Cristo Rey”, y con ese clamor sagrado en los labios cayó acribillado por las balas de los milicianos. Eran aproximadamente las 24’00 horas. Nuestro biografiado contaba 36 años de edad y 13 de vida religiosa.

Al día siguiente fue inhumado su cadáver, junto con el de los restantes compañeros, en el cementerio de Belinchón, desde el cual, 30 años más tarde, el 12 de mayo de 1966, será trasladado, también con ellos, al camposanto de Santa Catalina de Uclés, donde aguarda la resurrección de los muertos. Su causa de Beatificación se encuentra muy avanzada en Roma. Esperamos verlo pronto en los altares, pues murió en defensa de la fe católica.

El P. Serra fue un hombre delgado y bajo de estatura, con el pelo canoso, tez morena y mirada muy viva. Entre sus virtudes humanas destacan la austeridad, la serenidad, la firmeza, la sencillez y la simpatía. Aunque era menos joven que sus compañeros de estudios, congeniaba siempre bien con todos ellos. Muy hábil para la música, el piano, la pintura y la escultura, materias que enseñaba a los alumnos. Modeló una estatua de San Máximo, patrono de los estudiantes, y un grupo representativo de San Isidro Labrador con yunta y arado. Era, igualmente diestro para amenizar veladas teatrales, incluidos la tramoya y los fuegos de artificio. 

Bibliografía:

Libro de Profesiones Temporales, fol. 117, de Coro, Valladolid.

Sanz, Atilano, Dolor Agustiniano, pp. 52-58, 81.297.

Fueyo, Amador del, Los Agustinos en la Revolución y en la Cruzada, pp. 37-41, 50, 225.

PP. Luis Camblor y Fernando Rojo, Proceso de Beatificación

Boletín Informativo de la Provincia, nº. 14, abril-mayo, 1994”[21].

Fou beatificat a Roma, el 28 d’octubre de 2007, pel papa beat Joan Pau II, junt a altres 497 màrtirs espanyols.

 

 DOCUMENT I

“En la Iglesia de Ntra. Sra. de Aguas Vivas del poblado de la Barraca, filial de Carcajente, Diócesis y Provincia de Valencia, el día cinco de diciembre de mil ochocientos noventa y nueve, el infrafirmado Capellán de la misma, bauticé solemnemente a un niño que nació el día tres de dicho mes á las cinco de la mañana, hijo legítimo de Domingo Serra Fayos y de Josefa Chorro Fons, naturales, casados y vecinos de ésta. Abuelos paternos: Vicente Serra Tur y Manuela Fayos Selfa, naturales y difuntos en ésta. Abuelos maternos: Bautista Chorro Montagud y María Fons Alberola, naturales y difuntos en ésta. Se le puso por nombre: Enrique Bernardino Francisco. Fueron sus padrinos: Bernardino Taléns Gomis y Amparo idem, hermanos, solteros y vecinos de ésta, á quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraidas, especialmente de enseñar al bautizado la Doctrina Cristiana. De que certifico.- Agustín Gay Lloret”.

[Nota al marge:] “Recibió el Subdiaconado, en Santa María de la Vid (Burgos) 9 octubre 1927.- José Chinesta”[22].

 

 



[1] A l’original: Carcaixent.

[2] “Siervo de Dios Eladio España Navarro (1894-1972)”, dins Iglesia en Valencia, 22-III-1998, núm. 513.

[3] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1892-1895, sig. 1.42.1, fol. 328, part. 94. Per a la biografia d’aquest podeu veure: UN CONDISCÍPULO DE DON ELADIO, “A la memoria del reverendo señor don Eladio España Navarro”, dins Butlletí Oficial de l’Arquebisbat de València, d’ací en avant BOAV, núm. 2.997, pàg. 402-403. GISBERT ALÓS, J, “Amigos de don Eladio”, dins Las Provincias, 24-IX-1980. CASTELL, V, “La razón del éxito de un genial formador...”, dins Las Provincias, 8-I-1972. “Reverendo don Eladio España Navarro”, dins BOAV, núm. 2.898, febrer 1972, pàg. 103-104. “X Aniversario del fallecimiento del reverendo señor don Eladio España Navarro”, dins BOAV, núm. 3.013, febrer 1982, pàg. 71-74. ROBRES LLUCH, R, Visto y oído, Grupo de devotos de don Eladio España, València, Artes Gráficas Soler, 1982. Eladio España Navarro. Los pasos de un apóstol día a día. SUBIRÁ, V. J, “Don Eladio España, un sacerdote inolvidable”, dins Hoja del Lunes, 12-I-1981, pàg. 7. “Centenario de un sacerdote: Don Eladio España”, dins Las Provincias, 13-II-1994. BRINES, R, “Las confesiones con don Eladio España”, dins Levante-EMV, 4-XII-1995, pàg. 22. J. V, “Abierta la causa de beatificación de don Eladio España”, dins Iglesia en Valencia, 10-XII-1995, pàg. 2. HOJAS INFORMATIVAS SOBRE DON ELADIO ESPAÑA, València: Imp. Marí Montañana.. PLÁ PLÁ, A, “In memoriam. En el tránsito de don Eladio”, dins Carcagente. Feria y Fiestas 1972, Ajuntament, València: Imp Torres. CÁRCEL ORTÍ, V, “La canonización de don Eladio España Navarro”, dins Las Provincias, 4-IV-1999. CORBÍN FERRER, J. L, La Valencia que conoció San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, Carena Editors,2002. Congregatio de Causis Sanctorum Prot. N. 2068. Valentia. Beatificacionis et Canonizationis Servi Dei ELADII ESPAÑA NAVARRO, Sacerdotis diocesani (1894-1972). POSITIO super Vita, Virtutivus et Fama Sanctitatis, Roma, Tipografia Nova Res, s.r.l, Piazza di Porta Maggiore, 2, 2005.

[4] CÁRCEL ORTÍ, V, Obispos y Sacerdotes valencianos... Op. c, Edicep, 2010, pàg. 386.

[5] Haig d’agrair a Josep Francesc Almendros i España la sua gentileza, en facilitar-me fotocòpia d’aquest document. Aquest dietari fou publicat a Sant Bonifaci Màrtir, patró canònic de Carcaixent 2006, s. pàg.

[6] ACMIC, Libro de Vesticiones y Profesiones ... Op. c,1876-1997, fol. 120.

[7] ACMIC, Llibre de Soterrars, fol. 54. AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Soterrars 1963-1971, sig. 7.21.0, fol. 86, part. 35.

[8] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1892-1895, sig. 1.42.1, fol. 414, part. 352.

[9] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1892-1895, sig. 1.42.1, fol. 469, part. 60.

[10] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Soterrars 1939-1944, sig. 7.18.0, fol. 87 v, part. 236.

[11] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1892-1895, sig. 1.42.1, fol. 488, part. 122.

[12] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Soterrars 1933-1935, sig. 7.17.0, fol. 77, part. 27.

[13] SOLLANA [OFM.Cap.], E. DE, “Ángel de Carcagente”, dins Escritores... Op. c, 1963, pàgs. 27-30.

[14] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1892-1895, sig. 1.42.1, fol. 496 v, part. 150.

[15] ARACIL, A, “El padre Ángel de Ciudad de Asís fallece en Massamagrell a los 98 años de edad”, dins Información, Alicante, divendres 16 d’abril de 1993, pàg. 5.

[16] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1896-1900, sig. 1.43.0, fol. 158 v, part. 209.

[17] CÁRCEL ORTÍ, V, Obispos y Sacerdotes valencianos.., Op. c, Edicep, 2010, pàg. 445.

[18] BOAV, Núm. 2.811, 1 gener 1965, pàg. 41-43.

[19] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1896-1900, sig. 1.43.1, fol. 295, part. 337.

[20] VALLS ALARIO, M, “Els nostres carrers”, dins La Barraca. Festes 2004, s. pàg.

[21] VILLEGAS, J, Biografías agustinianas. Provincia de España, tom II, Ed. Religión y Cultura, Madrid 2001, pàg. 809-811.

[22] AHPAC, Quinque Libri. Llibre de Bateigs 1896-1900, sig. 1.43.0, fol. 422 v, part. 445.


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